El gobierno estadounidense designó al “Cartel de los Soles” como organización terrorista internacional, acusando a altos mandos militares venezolanos de facilitar el narcotráfico y la corrupción. La medida endurece sanciones, permite congelar activos y refuerza la estrategia de Washington para aislar al gobierno de Nicolás Maduro en el plano internacional.

En un nuevo giro de su política hacia Venezuela, el gobierno de Estados Unidos anunció la designación del llamado “Cartel de los Soles” como grupo terrorista internacional. La medida, comunicada por el Departamento de Estado, busca reforzar las sanciones contra oficiales vinculados al tráfico de drogas y a redes de corrupción dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas.
Según Washington, esta estructura criminal habría operado durante años con la participación de altos mandos militares, aprovechando su poder institucional para facilitar el envío de cocaína hacia Norteamérica y Europa. Con la nueva clasificación, las autoridades estadounidenses podrán congelar activos, restringir transacciones financieras y perseguir judicialmente a quienes colaboren con la organización.
El anuncio se enmarca en la estrategia de la administración estadounidense de incrementar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de proteger y beneficiarse de estas redes ilícitas. Voceros oficiales señalaron que la decisión pretende “cortar las fuentes de financiamiento que sostienen al régimen” y enviar un mensaje claro a quienes apoyen estas operaciones.
Por su parte, Caracas ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones, calificándolas de parte de una campaña política para justificar sanciones y aislar al país en el ámbito internacional. Sin embargo, la inclusión del “Cartel de los Soles” en la lista de organizaciones terroristas coloca a Venezuela en un escenario aún más complejo, con mayores obstáculos para acceder a mercados financieros y un aumento de la presión diplomática.
La medida también abre la puerta a acciones judiciales más severas contra individuos y empresas vinculadas, y podría tener repercusiones en la cooperación internacional en materia de seguridad y narcotráfico. Analistas advierten que esta designación acentúa la confrontación entre Washington y Caracas, en un momento en que las tensiones políticas y económicas ya son profundas.