Diez días de libros y voces transformaron a La Serena en un faro cultural del norte chileno

Coquimbo. – La Serena vivió durante diez días una fiesta de palabras y encuentros. Entre el 24 de octubre y el 2 de noviembre de 2025, la ciudad se convirtió en epicentro cultural con la realización de la Feria del Libro La Primera del Norte, un evento que reunió a escritores, editoriales, lectores y colectivos en torno a la literatura y sus múltiples formas de expresión.

Desde la inauguración, marcada por la presencia de autoridades locales y voces literarias de renombre, el ambiente se impregnó de entusiasmo. Los pasillos del recinto ferial se llenaron de familias, estudiantes y curiosos que buscaban descubrir novedades editoriales, rescatar clásicos y participar en las actividades paralelas que dieron vida al programa.
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No solo libros
La feria no solo fue un espacio de venta de libros, sino también un escenario de diálogo. Charlas, presentaciones y mesas redondas abordaron temas que iban desde la narrativa contemporánea hasta la defensa de la lectura como herramienta de resistencia y ciudadanía. La diversidad de voces permitió que el público encontrara en cada jornada un motivo para volver.
Uno de los momentos más recordados fue la participación de escritores regionales, quienes reivindicaron la importancia de narrar desde el norte y para el norte. Sus relatos, cargados de identidad y memoria, encontraron eco en lectores que reconocieron en esas páginas la geografía, las tensiones y las esperanzas de su propio territorio.

La programación incluyó también actividades para niños y jóvenes, con cuentacuentos, talleres de ilustración y espacios interactivos que buscaron sembrar el gusto por la lectura en las nuevas generaciones. El bullicio de los más pequeños se mezcló con la concentración de quienes asistían a conferencias, creando un ambiente plural y vibrante.
La feria se convirtió en un punto de encuentro para editoriales independientes y proyectos comunitarios, que encontraron allí una vitrina para mostrar su trabajo. La presencia de colectivos feministas, ambientales y culturales dio al evento un carácter inclusivo y comprometido con las problemáticas actuales.
Al cierre, el balance fue claro: La Serena consolidó con esta feria un espacio que promete crecer y proyectarse en el tiempo. La Primera del Norte dejó la sensación de que la literatura puede ser puente, memoria y futuro, y que cada libro abierto en esos días fue también una invitación a imaginar un país más dialogante y diverso.